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ARTIGAS, EL OTRO

Poco esfuerzo se ha hecho para enmarcar al hombre Artigas en su tiempo. José G. Artigas nace en Montevideo el 19 de junio  de 1764,  llega a la mayoría de edad en 1780, pues en aquella época ya a los 16 años se  era reconocido  apto para la guerra y el amor, más aún para el trabajo que solía empezar apenas pudieran sostenerse sobre un caballo o terminadas las clases de las primeras letras. Los acontecimientos de mayo de 1810 lo encuentran con cuarenta y seis años de edad, hombre maduro y ya con una trayectoria política y militar propias. Destacada su acción en la resistencia a los ingleses y la posterior reconquista de la capital del Virreinato. Más adelante es encomendado por el Gobernador Elío a poblar la campaña con facultades extraordinarias para repartir tierras y expedir cédulas de posesión.  Es conocida su participación en misiones bajo las órdenes del prestigioso Félix de Azara, militar y estudioso profundo de naturaleza y habitantes del territorio ri...
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NO ESTÁN MUERTOS

El partido rosa se ha negado sistemáticamente a tratar el tema del voto consular, de la participación de los uruguayos de la diaspora en la política local. Aducen que no les incumbe a los “que se fueron”, como si sus políticas no hubieran tenido nada que ver, por acción u omisión, no son más ciudadanos. Dicen que no pueden votar porque se desvincularon y les anulan la credencial luego de dos períodos sin votar. Pero, si el voto es aquí obligatorio, desde la “reforma naranja”, de 1966, creada para darle poderes absolutos al Poder Ejecutivo, en tiempos de “crisis de reparto”,cuando para asignar recursos había que recurrir a Medidas Prontas de Seguridad, militarizar empleados públicos, llenar los cuarteles con sindicalistas, etc. En un marco de desocupación creciente, pauperización de los ingresos, e inflación de dos y tres dígitos…. Todo esto prohijaron los “padres de la patria”, Jorge Batlle, Sanguinetti, Gonzalo Aguirre y demás, legitimando acciones que en otro tiempo se hubieran ca...

LOS SUREÑOS NO VOTAMOS

“Hay cambios que no se pueden hacer en democracia”, escribía el periodista Mariano Grondona en la revista Visión, Chile 1973, después del 11/09/Chileno, aplaudiendo el advenimiento de Pinochet. Es cierto, no se pueden hacer cambios que vayan en desmedro de la  vida de las mayorías conservando los buenos modales democráticos. No se puede, como lo hicieron en América Latina, cerrar fábricas, secar campos, asesinar gente, llenar las cárceles de desesperados, en fin empobrecer a las multitudes para enriquecer a  una minoría. Y eso es mas grave, aún, cuando se afecta la economía de aquellos que conocieron la ocupación plena, una vida decorosa, en fin los que se creían que pertenecían a un gran país industrial como la Unión norteamericana. Y los norteamericanos trabajadores de la industria, mejor dicho, ex trabajadores de los estados del noroeste,   del cinturón de la quebrada ciudad de Chicago, otrora emporio industrial metalúrgico y frigorífico, terminaran votando con...

¿MAMONES O TRUHANES?

Si para los antiguos estadistas gobernar era “distribuir justicia” entre los hombres, en los actuales tiempos gobernar es simplemente “administrar, controlar,” a los  hombres por cuenta de otros. ¿Qué otros?  Por cuenta de las corporaciones o de sus simples gerentes operativos, sus directores en jefe, o tal vez empleados calificados que han servido a las corporaciones con dedicación y lealtad total, que  hacen pasantías como ministros de finanzas o hasta presidentes de nuestras republiquetas oligárquicas. Lamentablemente el papel del ciudadano se ha reducido al de simple avalador al que  periódicamente se le presentan mediáticamente consignas para hacerles creer que eligen gobernantes.  Como “se ven caras y  no corazones”, según decir popular, el  pobre pueblo elige caras. Y esas caras son las de simples aspirantes a empleados públicos calificados. Y vino a suceder lo inevitable: que nuestros antiguos ministros de “Hacienda”, cuando creíamos que...

EL TRAIDOR Y EL HÉROE

El retorno de H. Amodio Pérez me trajo a la memoria un  cuento de J.L.Borges,  acápite de  esta nota. La ficción borgiana se instala en una de las tantas luchas de la resistencia irlandesa en el siglo XIX. En  determinado momento comienzan a darse contrastes en la lucha que hacen sospechar a los revolucionarios que en su dirección hay un traidor que guía certeramente al enemigo en sus golpes. De esa investigación resulta que se descubre que el traidor es el jefe del movimiento revolucionario. La dirección condena a muerte al jefe, pero se les plantea un dilema de hierro. La muerte ignominiosa del jefe significaría el final del movimiento revolucionario por la desmoralización que esto generaría en el pueblo y con ello la derrota total de la causa. Ante esta situación el jefe plantea que su muerte se lleve a cabo de tal forma de que el movimiento quede fortalecido y por ello pide morir asesinado por un enemigo anónimo. Es así que se organiza una puesta en escena en ...

AMODIO Y EL GORRIÓN DEL BASURERO

     Las perlas de {Gabriel Pereyra Diciembre 23, 2014 10:53 “ Hoy Amodio anda recorriendo juzgados, manoseado por algunos mandaderos de turno que saben que nada puede concluir en algo serio, gastando horas hombres del Estado en este desfile impúdico. Cuando el pequeño carnaval termine, Amodio volverá a España, sin la necesidad de cargar el cadáver de lo que nunca debió ser un mito, a vivir sus últimos años de vida como integrante de una estirpe que, más allá de sus intenciones, llenó de vergüenza la historia de este país. Una historia cuyos detalles, contra lo que dice lo políticamente correcto, se perderá en la memoria de las nuevas generaciones, infinitamente mejores que aquellas que nos llenaron de dolor, sangre y mitos falsos.  “ El diario El Observador, voz local del O. D, regenteado por la familia Peirano, mandó a su jperiodista Gabriel Pereyra a entevistar en Madrid a Hector Amodio Perez, en el año 2013. Éste había decid...

LA VUELTA HOGAÑO DEL PEPE

Leyendo y releyendo la gran obra de Cervantes, “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la  Mancha”, uno no deja de asombrarse de que la naturaleza humana es la misma, en cualquier siglo, en el “510 o en el actual”,como decía el gran Dicèpolo. Entre la peripecia de vida del glorioso caballero y su escudero se pinta de cuerpo entero a la naturaleza humana de todos los tiempos y clases sociales. Hoy, como antaño, seguirnos considerando “locos”a los que persiguen un ideal de vida o una sociedad diferente. Al punto de que el planteo de una sociedad perfecta fue catalogado como “Utopía”, que quiere decir , más o menos, “en ningún lugar”, a la ciudad descripta por Tomàs Moro, cura que se inspiró en las versiones idealizadas de la vida comunitaria de algunos pueblos americanos llevado por las versiones de los viajeros europeos. De este espejismo surgen todos los sueños de sociedades “perfectas” que desde el mundo europeo se imaginaron como alternativa a su contraecha naturaleza, eso que ...