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NO ESTÁN MUERTOS

El partido rosa se ha negado sistemáticamente a tratar el tema del voto consular, de la participación de los uruguayos de la diaspora en la política local. Aducen que no les incumbe a los “que se fueron”, como si sus políticas no hubieran tenido nada que ver, por acción u omisión, no son más ciudadanos. Dicen que no pueden votar porque se desvincularon y les anulan la credencial luego de dos períodos sin votar.
Pero, si el voto es aquí obligatorio, desde la “reforma naranja”, de 1966, creada para darle poderes absolutos al Poder Ejecutivo, en tiempos de “crisis de reparto”,cuando para asignar recursos había que recurrir a Medidas Prontas de Seguridad, militarizar empleados públicos, llenar los cuarteles con sindicalistas, etc. En un marco de desocupación creciente, pauperización de los ingresos, e inflación de dos y tres dígitos…. Todo esto prohijaron los “padres de la patria”, Jorge Batlle, Sanguinetti, Gonzalo Aguirre y demás, legitimando acciones que en otro tiempo se hubieran catalogado dictatoriales. Pero, pronto la reforma les quedo corta y tuvieron que salteársela durante doce años….como decía el periodista Mario Grondona en su apología a las dictaduras, “hay cambios que no pueden hacerse en democracia”. Simplemente porque son antinacionales  y anti populares, que es lo mismo, puesto que la nación es el pueblo, no es una entelequia imaginada por las élites.
Así pues, ellos, los rosados, decretaron la ruina general incentivando el exilio económico de los más y el político de los “díscolos” que se revelaban frente a tanta canallada.
Consecuencia de semejantes políticas tenemos un país envejecido, donde sistemáticamente han emigrado los más jóvenes y dispuestos a tener hijos. Y los tuvieron pero en el exterior, allí donde encontraron trabajo y libertad. Y , como los hijos atan, se fueron quedando, muchos hoy tienen allí los nietos, pero la mayoría no ha dejado de ser uruguayos. No se han olvidado de los familiares, padres, tíos, hermanos, primos, amigos, que dejaron aquí. No dejaron de enviar dinero a sus padres necesitados de ello, no dejaron de visitar el país cada año o dos, en la medida de  sus posibilidades, y algunos, hasta invirtieron en inmuebles para sus familiares o pensando en un retorno a la vejéz. Los uruguayos del exterior constituyen la mayoría de los turistas de países no limítrofes que nos visitan año a año dejando sus buenos millones de dólares en la cuenta corriente del país…. Pero nada de eso le importa a los rosasdos.
Si les importa que estos uruguayos de la diaspora han podido apreciar los cambios que  ha tenido el país desde que ellos lo quebraron en el año 2000. Y es su testimonio el que temen.
Porque los que aquí residimos muchas veces no registramos el proceso de cambio, pero el que viene periódicamente sí puede apreciar el cambio de paisaje, de humor en la gente, de sensación de prosperidad muy diferente de la que dejaron al partir.
¿Cuántos son los uruguayos en el exterior? De acuerdo a los cálculos de los demografos de la  Facultad de Ciencias, un 18% de los uruguayos viven en el exterior…. O sea que aquí quedamos el 82% restante. De acuerdo al relevamiento del año 2012, la población uruguaya residente  era 3:426.466  , los no residentes son nada menos que 752.151, delos cuales, se “dan una vuelta por el país, un promedio de 300.000 año a año, en el  2013 lo hicieron 345.640.
¡Los orientales de la diáspora no están muertos!




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