El partido rosa se ha negado sistemáticamente a tratar el tema del voto consular, de la participación de los uruguayos de la diaspora en la política local. Aducen que no les incumbe a los “que se fueron”, como si sus políticas no hubieran tenido nada que ver, por acción u omisión, no son más ciudadanos. Dicen que no pueden votar porque se desvincularon y les anulan la credencial luego de dos períodos sin votar. Pero, si el voto es aquí obligatorio, desde la “reforma naranja”, de 1966, creada para darle poderes absolutos al Poder Ejecutivo, en tiempos de “crisis de reparto”,cuando para asignar recursos había que recurrir a Medidas Prontas de Seguridad, militarizar empleados públicos, llenar los cuarteles con sindicalistas, etc. En un marco de desocupación creciente, pauperización de los ingresos, e inflación de dos y tres dígitos…. Todo esto prohijaron los “padres de la patria”, Jorge Batlle, Sanguinetti, Gonzalo Aguirre y demás, legitimando acciones que en otro tiempo se hubieran ca...