Había una vez un escritor despechado, se llamaba Joaquín Martínez Arbolella que firmaba bajo el alias de Santicaten. Era un verdadero convencido militante de la falange fascista local que ahora se dicen “partido monárquico”,buscar en google, y que como nuestro personaje, era seguidor del “caudillo”Juan Maria Bordaberry .Este militante fascista publicitaba sus ideas por medio de cuentos y novelas de mediocre escritura pero como contaba con buenos sponsors, amigos en el poder, y estaba casado con una de las acionistas del canal cuatro, en aquella época, contaba con machaconas propagandas para sus “obras literarias” al compas de su fervorosa militancia anticomunista en tiempos en que el “eje del mal” era la entonces URSS, en aquellas épocas en que entre fanáticos y mercenarios de las cancillerías, nos metieron a todos en una guerra fría que calentamos con sangre latinoamericana. Pero eso ya es pasado. Lo interesan...